sábado, 22 de junio de 2013

Alex León Imbarach, Magister en Neurociencias y Otorrinolaringólogo: "Me imaginaba trabajando con primates en el tema del lenguaje. Siempre me imaginaba en Borneo viendo orangutanes"

Alex León Imbarach es médico otorrinolaringólogo de la Universidad de Chile. Nacido en Llay-Llay y egresado de un colegio en San Felipe, Alex soñó siempre con dedicarse al estudio de la conducta animal. Luego de una larga vuelta por la medicina, al fin está cumpliendo con su sueño de infancia. Los invitamos a conocer su historia en esta entrevista. 
Por Javiera Castro




¿Cómo un médico con especialidad en otorrinolaringología se convirtió en científico?

Bueno, yo soy provinciano, nacido y criado en Llay-Llay, en la Quinta Región. Estudié en un colegio de San Felipe y entré a la Universidad de Chile por gusto, porque eso era lo que quería hacer. Me fue muy bien, tuve un muy buen puntaje e incluso pude hacer altiro la beca de otorrino, no tuve que ir de general de zona. Después de eso ya me dediqué a trabajar, pero honestamente, desde el principio, siempre me gustó la idea de ser científico, nunca quise ser médico. Yo fui muy enfermizo cuando niño y odiaba los hospitales. Incluso cuando hacíamos biología en el colegio, cuando llegaba el tema de los sistemas de órganos, era fome. En cambio, cuando hablaban de las gimnospermas, las angiospermas, las coníferas, eso era mi pasión, realmente era mucho más entretenido para mí. Cuando niño me devoraba los Fauna, una enciclopedia de Félix Rodríguez de la Fuente, que era un etólogo español. Me fascinaban muchas cosas de ese libro. Me acuerdo que había muchos dibujos en tinta china y yo los reproducía, porque me gustaba dibujar. Después salía a dármelas de naturalista allá en el campo en Llay-Llay. Me perdía en los cerros y dibujaba desde bichos hasta flores. Era bueno para el dibujo y también era cazador. A mi papá le gustaba cazar y a mí, como niño, me llevaban y me pasaban un rifle a postones. Me acuerdo que pasaba horas esperando y mirando por mi mira telescópica los ratoncitos que salían de las cuevitas, se asomaban y volvían a entrar. Después le perdí el gusto y no iba por cazar, sino que era por observarlos. Entonces empecé a tener esa pasión. Esperaba el fin de semana para ver los documentales, porque en esa época no existía el Discovery Channel ni el Animal Planet. Yo tenía muy definido en cuarto medio que quería ser etólogo. Había leído sobre Konrad Lorenz y traté de explicarle a mi papá, que era camionero, que Konrad Lorenz era Premio Nobel y era etólogo y no entendía de qué le estaba hablando.


Con este gusto por la etología, ¿cómo terminaste estudiando medicina?

La primera vez que di la prueba no me fue muy bien. Me fue muy mal en matemáticas, tenía muchos problemas con esa materia. Entonces, esa vez no postulé a nada, hice un preuniversitario y empecé a averiguar más sobre el tema de la etología, hasta que llegué a la malla curricular de Licenciatura en Biología en la (Universidad de) Chile. Había entendido que tenía que ser Licenciado en Biología, luego probablemente hacer Zoología y quizás ser etólogo. La malla curricular de esa carrera tenía 4 cálculos y álgebra. Yo tenía terror, te juro que era casi una fobia que le tenía a la matemática y sentí que si fracasaba en eso no iba a tener el apoyo de mi papá. En cambio, Medicina en la Chile tiene solamente un año de matemática y el resto puras cosas que yo consideraba que eran abordables por mí. Cuando di por segunda vez la prueba tuve un puntaje muy bueno, pero mi papá no entendía el concepto de Licenciatura en Biología. Pensaba que yo iba a ser profesor básico y le horrorizó que con 800 puntos en biología fuera profesor. Se generó una discusión y al final opté por lo que era más cómodo y más fácil, que era estudiar medicina, pero realmente no tenía ninguna pasión por eso. Te reconozco sí que durante la carrera me empezó a gustar, por toda esta cosa medio detectivesca, cuando tienes ciertos síntomas, cierta historia y vas adivinando. Pero sinceramente, la pasión siempre estuvo en las ciencias. Siempre me sentí huérfano de no haber podido hacer algo con eso.


¿Por qué elegiste la beca de Otorrinolaringología?

Siempre me gustó la idea de la comunicación animal, del lenguaje o posible lenguaje. Yo sé que el tema de los delfines por ejemplo, es como una caricatura, que a todos les gustan porque son lindos. Pero yo pensaba en estudiar el cerebro de los delfines. No quería verlos cantando, sino que quería saber cómo funcionaba su cerebro, si era posible que fuera un lenguaje lo que ellos tenían. También me imaginaba trabajando con primates en el tema del lenguaje. Siempre me imaginaba en Borneo viendo orangutanes. Aparte de la aventura y estar en contacto con la naturaleza, que era una cosa a la que no quería renunciar, yo me imaginaba llevándolo al método científico, no estar solamente haciendo trekking sino que estar ahí colectando datos e imaginándome en el laboratorio analizándolos. Me proyectaba haciendo eso. La beca de otorrino fue porque en esa época tenía problemas familiares y quise elegir algo que fuera más corto. Me gustaba mucho la endocrinología y me iba muy bien en medicina interna, pero al final entre estas decisiones de tipo familiar y de conveniencia, pensé que por lo menos si me metía a otorrino iba a conocer más de la biología de la audición y del lenguaje


Y podías abordar por ese lado lo que te gustaba a ti

Sí, de alguna forma. Cuando me metí a otorrino fue un poco difícil la decisión, y fue más terrible aún cuando ya estando en el (Hospital) Barros Luco me di cuenta que otorrino era operar, operar y operar. Eso era un mundo para mi gusto un poco más frívolo del que yo me había imaginado, porque, y que me perdonen mis colegas otorrinos, es muy poco científico. En esos tres años tuve una crisis fuerte y más cuando ya me puse a trabajar en San Felipe, a pesar de mi vocación social y de mi buena relación con mis pacientes. De hecho, mi esposa me decía “tienes que hacer algo, porque tú te vas a morir si sigues así”. Ahí fue cuando me obsesioné con el tema del tinnitus, el ruido fantasma que siente el 1% de la población mundial. Se supone que eso tiene que ver no con un problema específico del Aparato de Corti, sino con los circuitos neuronales, con la conexión con el cerebro. Entonces empecé a leer sobre el tema, empecé a alucinar, hasta que en un congreso al que fui, escuché a un colega otorrino que hace investigación básica, Juan Cristóbal Mass. El hizo una charla sobre biología molecular, sobre regeneración de células ciliadas con virus, a los cuales les sacan los genes, les ponen los genes que ellos quieren y pueden usarlos como verdaderas agujas hipodérmicas para inyectar los genes deseados para que estas células se transformen desde células de sostén a células ciliadas. Lo encontré genial y me dije “hay gente que está haciendo investigación básica dentro de otorrinolaringología y esto va a tener una repercusión claramente en el futuro para solucionar el problema de la audición”. Para mí fue genial sentir eso, que había un espacio. Cuado tú llevas 9 años trabajando, con 3 hijos, con señora, con deudas, es difícil pensar en volver a estudiar, pero estaba en un estado de ánimo tal en ese momento, que me dije “tengo que hacer esto”, y como tuve la aprobación de mi señora, me tiré.


¿Así entraste a la carrera científica?

Sí. Hice un curso en la (Universidad de) Chile, un seminario bibliográfico de postgrado sobre biología de la audición en mamíferos. Me fui a probar, ver si me gustaba, si realmente tenía dedos para el piano. Yo sentía que ya no tenía la memoria de antes ni la brillantez de antes. Hice dos seminarios y me fue bien, fui bien evaluado. Entonces me dije “sí, sí puedo, todavía tengo cerebro”. No me atreví a meterme a un doctorado, así que me metí a hacer el Magíster de Neurociencia. Eso se acercaba mucho más al sueño antiguo que yo ya había olvidado, toda esta cosa de ser etólogo, de volver al comportamiento animal o al sonido y el lenguaje. Lo veía como muy lejano pero me di cuenta que la línea de investigación de un científico de la Chile, Paul Délano, me acercaba un poco a ese mundo y me metí al magíster. Me acuerdo que me entrevistó el fallecido Dr. Archibaldo Donoso y Pedro Maldonado para el examen de ingreso. No sé qué habrá leído Pedro Maldonado en mi curriculum pero me acuerdo que lo primero que me dijo fue si yo quería hacer un magíster para ser un otorrino que tenga un plus o porque me gustaba la ciencia. Y honestamente, yo me estaba metiendo por eso último. La mayoría de la gente, cuando supo que yo iba a bajar mis horas en el hospital, me dijo “ah tú vas a hacer un curso de especialización para ser un otorrino más top” y la verdad es que no, yo me iba a pegar una inmersión en un mundo nerd, esa era mi intención claramente. Es bonito que la investigación básica termine dándole frutos a algo práctico como la medicina. El implante coclear es un gran ejemplo, tiene un impacto social importantísimo y está solucionando la patología congénita más frecuente, que es la sordera en la población. Es muy hermoso eso, pero el interés de un otorrino que trabaja en el mundo es operar y no solo ganar plata sino dar soluciones, pero dar soluciones que tienen que ver con la contingencia. Yo siento que la ciencia siempre es soñar un poco, es práctica pero también es soñar, es proyectar, porque tienes que romper barreras


¿Es como correr un riesgo quizás?, puedes llegar como no llegar

Sí, bueno, ese era uno de mis terrores. Si te metes en una línea de investigación que nunca da frutos, tienes que justificarte con tu mujer y con tus hijos, porque estás sacrificando tiempo de ellos con ese afán. En el camino tomé un curso con el Dr. Germán Manríquez, donde se habló de evolución. Ese es un tema que siempre me gustó, que siempre me apasionó y que siento que es muy huérfano en medicina. Hubo un momento de ese curso en que Manríquez ofrece que alguien se haga cargo del tema de evolución en homínidos. Cuando yo me ofrecí automáticamente porque quería leer más sobre el tema, me acuerdo que mis compañeros me dijeron “¿estás loco?”. Yo me había sacado un 7 en mi exposición anterior, entonces era como suicida bajar mi nota. Pero yo estaba interesado realmente en el tema así que no quería renunciar por ese motivo a esa situación. La cosa es que estoy preparando mi seminario y él me avisa como dos semanas antes de que él tiene que irse a Arica a ver un tema de las momias chinchorro, por lo que no va a poder estar presente en el seminario. Pero me dice “no te preocupes, tengo un reemplazante que es el Dr. Carlos Valenzuela”. Para nosotros Carlos Valenzuela era un ícono del científico duro, del gallo crítico, del gallo que nos daba vuelta los conceptos. Al final el Dr. Valenzuela organizó ese seminario como un debate. Yo tenía que defender la teoría de que el desarrollo hacia la hominización fue por el desarrollo del cerebro y él iba a defender la posición de que el ensanchamiento de la pelvis fue lo que determinó que nosotros nos especiáramos hacia los homínidos. Fue épico ese seminario, me fue muy bien. El momento que uno se siente satisfecho de haber tomado esa decisión loca fue al final de ese curso, cuando Manríquez nos felicitó a todos como grupo. Me acuerdo que había psicólogos, psiquiatras y gallos muy inteligentes y yo me sentía tan inculto frente a ellos. Sentí que estaba en un mundo culturalmente diferente y sentí lo pobre que es culturalmente la medicina. Cuando tú te metes en la medicina contingente de hospital, como que te olvidas de ese lado humanista que tienen los psiquiatras por ejemplo, esa medicina no tan técnica sino proyectada hacia lo humano. Uno se olvida entre todos los deberes que tienes en el hospital, uno se aliena y se olvida que esta cuestión es para seres humanos. Bueno, Manríquez dijo ese día que nos felicitaba a todos como grupo y en especial a Alex León…y me nombra y yo, rojo, pero estaba igual emocionado. De hecho, yo pensé que me iba a hacer bolsa, pero parece ser que al menos como difusor de la ciencia funcioné en ese momento. 



24 comentarios:

  1. Gracias por compartir esta historia, muy inspiradora para los que quieren seguir el camino de la ciencia!

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  2. Que buena historia nos cuenta el periodista,como hacer de nuestras vidas lo que realmente queremos ser, desistiendo para ello a lo cánones socialmente establecidos.
    Yo conozco al actor de esta historia, en forma mas bien superficial pese a tener una historia en común,pero el relato bibliográfico me demuestra que no me deja de sorprender su capacidad, su entrega y sacrificio personal, por lograr su centro en post del desarrollo de la ciencia al servicio de la población.

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  3. ¡¡¡FELICITACIONES ALEX LEON!!!

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  4. Estimado caballero, Dr Leon, no se si usted leerá este mensaje, pero sepa usted que su historia me parece maravillosa. Como usted, soy Llay-Llaino, como usted tambien me gustan las ciencias, en mi caso, las ciencias de la Tierra; también, ligada lamanetablemente a la minería y no a sí misma como una ciencia. Pero más aún su pasión y sacrificio por la ciencia, esa cosa de observar, comprender, entender y explicar las cosas que pasan a nuestro alrededor. Me gustaría descubrir algo en mi área, algo que aporte a mi campo de estudio, pero nunca supe como comenzar a buscar realmente algo que me inquiete... ahora lo sé y es obvio: PAPERS!.
    Muchos saludos, espero alguna vez conocerlo, quién sabe, aunque no tengan nada que ver nuestras ramas... pero así es esto, el ingeniero, se junta con el fisico, con el medico y biologo y cosas interesantes pueden suceder jejejejeje.
    Suerte y saque luego ese paper!!

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    1. Algo tiene Llay-Llay , ¿cierto?... agradezco tu comentario y a ver si algún día nos topamos en nuestro pueblo para deliberar..., toda las ramas de la ciencia en algún momento se entrecruzan, tus hallazgos por pequeños que sean, pueden ser reutilizados o reinventados para descubrir algo nuevo...así que no apagues tu curiosidad...

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  5. Dr.Leon:Fue una agradable noticia leer la publicacion ,que no todo es banalidad en nuestro medio y que Ud.pese a todas sus cirscunstancias sigue lo que internamente desea realizar,yo tambien soy una apasionada de la neurociencia,en relacion al desarrollo infantil,vayan mis felicitaciones por lo logrado a Ud.su esposa y familia ya que detras de un gran hombre siempre habra una familia apoyadora

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    1. gracias por tus palabras, Angel!...me hiciste pensar, respecto a la banalidad. Es cierto que la frivolidad consume a muchas profesiones, pero para ser justos, a la mayoría de mis colegas médicos los consume o aliena el exceso de trabajo o el "burn out" cuando en el sistema público ves que tus esfuerzos se quedan chicos frente a las enormes necesidades de las personas que parecen nunca amainar...Me haría muy feliz que esta historia te sirva para seguir tu trabajo en neurociencia, con todas las diferentes y desafiantes áreas que toca...

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  6. SIEMPRE SUPE QUE SERIAS DIFERENTE,,,DESDE PEQUEÑO SE NOTO EN TI ESTO DE LAS CIENCIAS...FELICITACIONES AMIGO

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  7. Rosa González Quinteros.1 de septiembre de 2013, 11:11

    Dr León al igual que tú soy de Llay- Llay,profesora feliz y realizada con mi trabajo, es lo que siempre quise hacer, mis niños son mi mundo,amo lo que hago, creo y me hago cargo de la gran responsabilidad que tengo con ellos con respecto a su futuro. Reciba mis felicitaciones por lo logrado, pero mas allá de eso por mostrarle al joven profesional que siempre se puede llegar más lejos, que los sueños no siempre son utopías,que sin duda querer es poder, eres un ejempo digno de ser imitado.
    Permíteme mostrarle tus logros a mis alumnos, tal vez logremos cambiar el destino de muchos de ellos. Felicitaciones.

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  8. Como medico es excelente, como persona mucho mejor, es un grande. Bendiciones

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  9. Que orgullo leer y saber en que estas, ya que de pequeño siempre tu energía y curiosidad te a llevado por delante, además de un gran profesional en que estas convertido debo decir que eres una de las persona mas nobles que eh conocido en este trayecto llamada vida
    Cuando uno gasta mucho tiempo de su vida en lo que le gusta se llama pasión.
    Éxito y a seguir atrapando sueños y satisfaciendo la curiosidad.

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  10. CLAUDIA ACEVEDO VIDELA30 de junio de 2017, 12:07

    SIENTO UN GRANDE ORGULLO POR VER LO LEJOS QUE LLEGAS Y PODER VER QUE ERES LA INSPIRACIÓN PARA MUCHOS JOVENES, LA HUMILDAD SIEMPRE HA SIDO PARTE DE TI ALEX Y ESTA NO ES LA ESCEPCIÓN, CONTINUÁ EN FRENTE, DIOS TE BENDIGA Y SIGA DANDOTE SABIDURÍA PARA PODER AYUDAR A QUIENES TE NECESITAN, AHORA LA RESPONSABILIDAD ES DOBLE, SABRAS CUMPLIR EN TODO SIN DUDA ALGUNA.

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  11. Álex, doy Boris Mena, si el amigo de tu hermano, que recuerdos de niños, soy contador, algo muy distinto a lo tuyo pero mi experiencia de vida y la tuya son muy parecidas, por eso me siento con la libertad de decirte que eres una gran persona y que los grandes guerreros son los que luchan guerras que nunca nadie sabe... Bendiciones y un abrazo grande a toda tu hermosa familia...

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  12. Álex, doy Boris Mena, si el amigo de tu hermano, que recuerdos de niños, soy contador, algo muy distinto a lo tuyo pero mi experiencia de vida y la tuya son muy parecidas, por eso me siento con la libertad de decirte que eres una gran persona y que los grandes guerreros son los que luchan guerras que nunca nadie sabe... Bendiciones y un abrazo grande a toda tu hermosa familia...

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  13. Hola doctor sería interesante que pudiera alguna vez en la vida,hacer algo en llay llay en relación a la ciencia o algo cultural con relación a la ciencia alguna exposición me refiero,para que algunos jóvenes que no les gusta la moda o el regueton y que no tienen otra forma que el internet de ver a un científico real pudieran ver su experiencia y haci interiorizarese en el tema sería una maravilla para los que nos gusta el tema!!! ✌��️✌��✌����������

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  14. Felicidades Dr.Leon!!! su historia y su opción, son inspiradoras. Recordé sus atenciones en consulta cuando junto con diagnosticar y tratar nos da una clase clara de la enfermedad y como extra un dibujo explicativo�� Que lo porvenir sea luminoso!!

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  15. Nelson Valenzuela1 de julio de 2017, 22:53

    Alex te conozco desde niño y conocí de cerca tu perseverancia y dedicación a lo que de proponias realizar, como Llayllaino me siento orgullosos de tus logros

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  16. Marcela Mena Baeza1 de julio de 2017, 23:11

    Felicitaciones Alex, una Llayllaina orgullosa de ti!!

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  17. Que orgullo su historia y dedicación Dr Alex León, me siento sorprendida y agradecida de su historia, al leer la entrevista me sorprendi gratamente ya que, tube la suerte de escuchar su historia, en su consulta, lo que me confirma su autenticidad, por lo demas es un exelente profesional.
    Leticia Vera

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  18. Que orgullo su historia y dedicación Dr Alex León, me siento sorprendida y agradecida de su historia, al leer la entrevista me sorprendi gratamente ya que, tube la suerte de escuchar su historia, en su consulta, lo que me confirma su autenticidad, por lo demas es un exelente profesional.
    Leticia Vera

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  19. doctor quisiera saber donde esta atendiendo particular.

    gracias

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  20. Hola dr, cómo está, quisiera saber si está atendiendo y adonde, por favor.

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